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15 May 2012

Los indignados desbordan la Puerta del Sol en el primer aniversario del 15M


A las 5:00 la policía desalojó a un centenar de personas que querían acampar



El sábado 12 de mayo una gran concentración en la Puerta del Sol de Madrid dio comienzo a la protesta de cuatro días convocada en el primer aniversario del 15M. La escena del año pasado se repitió: decenas de miles de indignados (30.000 según la policía) desbordaron la plaza y protestaron contra los políticos y los mercados. Pero esta vez no hubo tiendas de campaña ni toldos azules. Solo un centenar de personas decidieron acampar. A las 5:00 de la madrugada la policía les desalojó.

Desde las seis de la tarde varias marchas recorrían el centro de la capital desde distintos puntos para confluir en el Kilometro Cero, epicentro de la protesta. La plaza del Emperador Carlos V en Atocha congregaba a miles de manifestantes de distintas agrupaciones e ideologías. Banderas republicanas, comunistas y anarquistas y pancartas contra los recortes y contra la reforma laboral llenaban la plaza. La calle Atocha, el paseo del Prado, la calle Carretas y la calle Alcalá se llenaron de manifestantes que iban de camino a Sol. La afluencia de gente fue menor al año pasado, pero las calles aledañas al Kilometro Cero se colapsaron durante más de diez horas. Un dispositivo de decenas de furgones policiales y más de 1.500 agentes vigilaba la plaza debajo de la torre del reloj.

El ambiente de la Puerta del Sol fue pacífico y festivo y los lemas coreados en 2011, “que no nos representan”, “esta crisis no la pagamos” y “lo llaman democracia y no lo es”, se repitieron a lo largo de la tarde. También se gritaron consignas más actuales como “Urdangarin a trabajar al Burger King”, “son maleantes los que cazan elefantes” o “Mariano que no llegas al verano”. Varias bandas de batucadas (música brasileña de percusión) dieron a la plaza el aspecto de una gran fiesta al aire libre.

A las 0:00, un grito mudo cerró la primera jornada de protesta, tras el cual los indignaron cantaron el cumpleaños feliz al movimiento. La euforia hizo vibrar la plaza. Varios chinos y bangladesíes pasaron la noche vendiendo cervezas de lata a los manifestantes que se sentaban en corro a beber y charlar. Sol permaneció repleta de gente hasta las 4:00. A las 5:00 solo quedaba un centenar de indignados dispuestos a acampar. La policía les desalojó a la fuerza y detuvo a 18 personas.


18 Apr 2012

Los indignados del 15M calientan la jornada de huelga general

Cientos de jóvenes protestan en los comercios de la ciudad al grito de “no consumas”
JAVIER MOLINA/ Madrid


Poco antes de las 00.00 del día 29, casi un centenar de sindicalistas de CCOO y UGT esperaban en la Puerta del Sol para iniciar la jornada de huelga general contra la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy. Pero no estaban solos, decenas de piquetes informativos, muchos de ellos pertenecientes al 15M, esperaban las campanadas del reloj para comenzar a recorrer los comercios del centro. Al grito de “actúa, sal a la calle, no consumas”, protestaron contra los bares que seguían abiertos y reivin-dicaron una huelga de consumo.
Los piqueteros de UGT y CCOO comenzaron a celebrar la jornada lanzando petardos de gran tamaño en medio de las calles llenas de gente. “Son petarditos como en Las Fallas, no creo que tenga nada de malo lanzarlos”, comentaba el secretario de acción sindical de UGT, Carmelo de la Hermosa, a este periódico. Poco después de las 00.00 la calle se encontraba repleta de extranjeros ebrios y de indignados piqueteros que animaban a los clientes de los bares a no consumir. “A ver esos cinco millones de parados, que tengan cojones de plantar cara a sus explotadores” gritaba una mujer que portaba una gran pancarta.
Los sindicalistas de UGT y CCOO se retiraron poco después de la una de la madrugada para preparan los piquetes en las cocheras de Madrid. El resto de los manifestantes recorrieron las calles del barrio de Huertas y Gran Vía para seguir protestando. El centro de la capital, que los miércoles a media noche suele estar lleno de gente, lucía un aspecto distinto. Los pocos bares que quedaban abiertos tenían las luces apagadas y el cierre medio bajado para evitar ser atacados por los piquetes. Los consumidores bebían a oscuras y los camareros preferían no contestar si el bar estaba cerrando o no. Solo algunas discotecas frecuentadas por turistas permanecieron abiertas.
En la Carrera de San Jerónimo, los piqueteros protestaron a las puertas de un bar en el que había un grupo de 20 alemanes borrachos y exaltados. Cuando estos salieron a la calle dispuestos a pelear, los manifestantes se vieron obligados a retirarse. A lo largo de la noche algunos activistas radicales causaron destrozos en las calles del centro, volcaron contenedores, llenaron las aceras de basura y entraron a los bares de forma violenta increpando a los clientes y a los trabajadores. Pero los incidentes violentos fueron mínimos, el desarrollo del piquete fue en general pacífico. El dueño de un bar de la calle Salitre, en el barrio de Lavapiés, denunció al actor Guillermo Toledo acusándole de alentar a un grupo de piqueteros que agredieron a los clientes, tiraron los vasos al suelo y vaciaron un extintor contra los camareros.
A las 8 de la mañana había 58 personas detenidas en toda España. 27 de ellas en Madrid. La ciudad amaneció llena de furgones de policías antidisturbios. A pesar de ello los piquetes continuaron su acción a lo largo de todo el día, sobre todo en supermercados y grandes cadenas comerciales. En El Corte Inglés situado en la calle Preciados los agentes acordonaron la zona para impedir la entrada a los activistas. En varias ocasiones estuvieron a punto de cargar contra decenas de piqueteros y manifestantes espontáneos que protestaban, pero la situación no fue a más.
A lo largo del día Ecologistas en Acción, el 15M y otros movimientos sociales organizaron varios eventos como comidas populares y asambleas públicas en las plazas del centro de la ciudad. Los ciclistas del bici-piquete lograron cortar la M30 a las nueve de la mañana. “Saltamos a la carretera con la bicicleta en mano y logramos paralizar el tráfico. Ha sido muy peligroso”, comentó uno de los ciclistas. Los piquetes a pie coraron momentáneamente la carretera de Toledo y la autovía de La Coruña.
La directora general de Política Interior, Cristina Díaz, afirmó que se produjeron 176 detenciones en toda España y que 70 agentes y 46 civiles resultaron heridos. Es el único dato que le interesó destacar, además de la supuesta normalidad de la jornada.



30 Dec 2011

LA DEUDA. UN RELATO DE NO FICCIÓN.

-Buenos días. Pregunto por Don Mario Quispe Huyu... disculpe, Huy-hua.
-Si señor, soy yo.
-¿Es usted Don Mario Quispe Huyhua?
-El mismo para servirle. ¿Qué desea?
-Encantado de saludarle. Mi nombre es Abel Medina y le llamo de REINGRESA S.A. asesoría jurídica externa del Banco Cantabria. Se nos ha encargado la recuperación por vía judicial de la deuda impagada que usted mantiene con nuestro banco.

Al otro lado del teléfono el silencio reinaba y se oía casi imperceptiblemente una respiración cada vez más honda. Rodeando a Abel, en la oficina había tres personas de pié mirándole fijamente, Doña Marta, Don Luis y Don Ángel. Doña Marta tenía unos 39 años, era delgada y menuda, muy elegante pero nada atractiva. Llevaba altos tacones de al menos 10 centímetros que a pesar de espigarla no lograban elevarla más allá del metro cincuenta y cinco. Sus ojos eran oscuros y brillantes y en ese momento miraban tensos y amenazantes. Tenía el ceño y los labios permanentemente fruncidos y arrugados.
Abel quedó unos segundos a la espera de la respuesta de su interlocutor telefónico, pero no oía nada al otro lado de la línea. Marta abrió un poco sus labios fruncidos y Abel pudo ver sus dientes amarillentos apretados con mucha fuerza. Decía, o más bien vocalizaba, vamos, vamos, vamos.

-¿Está usted ahí Don Mario?
-No… Sí, si aquí me encuentro señor.
-¿Conocía usted esta situación Don Mario?
-No… Bueno…
-¿No conocía esta situación?
-Si, algo sabía de que debía un monto, pero no sé bien señor.

Díselo ya, díselo que se entere dijo Marta en un susurro cada vez más elevado, sabiendo que el micrófono auricular de Abel no alcanzaba a su voz, ya que estaba diseñado para captar solamente la voz de quien lo portaba. A su lado Don Ángel entrecerró un poco los ojos y le sonrió con su sonrisa tramposa.


Al lado de Doña Marta estaba Don Luis, un hombre de edad indefinida entre los 50 y los 70 años y de estatura media. Era delgadísimo y su piel estaba muy bronceada, pero de un bronceado más cancerígeno que playero. Tenía profundas ojeras y arrugas por todo su rostro, como si alguien le hubiera tapado los ojos con las dos palmas de las manos y hubiera estirado hacia abajo con fuerza. Su rostro reflejaba un cansancio infinito, el cansancio y la lasitud de los enfermos terminales, pensó Abel. La nariz le sobresalía afilada y pequeña como el pico de un gorrión, tenía un pelo canoso y abundante que le nacía, como a los monos, a dos o tres centímetros de las cejas y que cada mañana se peinaba hacia atrás con gran esmero. Sus ojos eran grises, muy claros e inexpresivos. Eran los ojos de un ciego. Portaba un traje de alpaca azul oscuro con gemelos de plata, un traje elegante que no se "llenaba", un traje vacío, que parecía vestir a un esqueleto abandonado hace años, un esqueleto de lagartija.
Marta alzo un dedo como una garra y señaló la parte subrayada del argumentario, en la cual ponía: Aclaración sobre el saldo total vencido. Abel, intentó leer, lo más neutro posible. Pero era complicado leer de forma natural un texto así.

-Don Mario, nuestro Banco Cantabria, en el ejercicio de sus derechos y conforme se contempla en las cláusulas anteriormente estipuladas su contrato, ha decidido dar por vencido el plazo y exigirle el pago total e inmediato de su préstamo imgadado, habiéndole sido comunicada esta operación mediante burofax.
Las palabras “impagado”, “vencido”, “exigirle” y “pago inmediato” estaban escitas en negrita en el argumentario, indicando que había que pronunciarlas con mayor volumen y acerbo. Es decir con mayor agresividad.

-No le entiendo mi señor.
-Dígame.
-Que no entiendo bien lo que me dice señor. ¿Cuánto debo?
-El total de su deuda asciende a 145.000 euros, sin incluir intereses ni gastos judiciales.
Al otro lado del teléfono se oyó un vahído, una respiración profunda e intermitente, como si el aire parara en varias estaciones.
- Ay mi diosito…
Durante 5 segundos no se oyó nada. Al grano, dijo Don Ángel y casi imperceptiblemente dejó de sonreír. Don Ángel, era el que mejor aspecto tenía y sin duda el de mayor categoría. Tendría unos 50 años y también estaba muy bronceado y muy bien vestido. Era calvo y gordo y en su rostro destacaba una nariz aguileña larga y curvilínea imposibilitando el contacto de los ojos con las lentes que reposaban unos 4 centímetros por debajo de su mirada. Una mirada feliz e irónica reflejada en dos ojos pequeños y brillantes. Una barba negra y espesa tapaba una sonrisa simpática y agradable, bajo la que se escondía una amenaza constante, como queriendo decir, sí, me estoy riendo contigo, pero no te confíes amigo, en cuanto quiera puedo fulminarte. Abel pensó que podría ser un perfecto mercader árabe en una película de gladiadores romanos.

-¿Está usted ahí? Preguntó Abel.
-Yo… Señor yo… yo…
Se oían balbuceos seguidos de silencios. Hazle hablar, dijo Marta, que desembuche lo que sabe.
-Cuénteme Don Mario. Cuénteme.
-Señor… Yo recién había llegado a España y pensaba pagar un alquilercito como siempre. Empecé a trabajar en la obra y no me iba mal, ganaba mi platica. Pero el día en que me abrí la cuenta en el banco ese, unos señores me convencieron de que firmara un montón de papeles, para poder comprar una casa. Cuando leí que se trataba de 150.000 euros les dije que no podía pagarlo. Pero ellos me ofrecieron un monto para poder pagar la casa así de a poquito. Y la pagaba cada mes, a 900 euros al mes. Pero me botaron del trabajo cuando llegó la crisis. Conseguí una nueva chamba pero me pagaban bien poquito y no tenía ni para la escuela de mis hijos.

-Podría haber consultado su problema con su banco en ese momento.
-Si lo hice, señor. Les llamé a los señores del banco para pedirles pagar un poco menos, unos 500 euros al mes, pero no quisieron escucharme y me denunciaron por impago. Además, me dijo la señorita que de todas formas, iban a quitarme la casa. Después de eso me quedé sin chamba y no pude pagar más. Nos botaron de la casa y tuvimos que dormir una semana en la estación de Atocha. Si no es por mi prima que vive acá nos quedamos en la mera calle. En la casa de ella nos turnamos para dormir mi familia y otros familiares de su esposo que también se quedaron en la calle. Por eso yo pensaba que el préstamo ya no contaba señor.

La garra afilada de Marta señaló el nuevo texto del argumentarlo mientras susurraba “que corte el rollo ya”. Abel leyó.
-Don Mario, ya hemos oído su historia en otras ocasiones. Desde el momento en que su caso entró en la vía judicial ya no hay vuelta atrás. Le informo que la Ley Procesal y la Ley de Enjuiciamiento civil solo admiten la posibilidad de frenar un procedimiento judicial en dos casos; que se hayan equivocado en el titular de la deuda y que se pague el importe adeudado más las costas del procedimiento judicial. ¿Me podría decir cuando va a proceder al pago de dicho importe?
“Cuando”, “pago” e “importe”, venían en negrita.

-Señor, ahorita no tengo ni para dar de comer a los hijos. Se lo juro señor...

La mano de Marta señaló la página siguiente donde estaba escrita la lista de amenazas. Don Luis estaba tieso, mirando a Abel con sus ojos grises inexpresivos. Don Ángel cada vez estaba más sonriente y expulsaba aire de forma entrecortada por su nariz farisea, como si se estuviera conteniendo la risa. Abel siguió leyendo, cada vez más nervioso y más vacilante. No quería que sus palabras resultaran hirientes, pero todo lo que leía estaba escrito para herir, para amenazar, para atemorizar, de un modo cansino y reiterativo.

-Tenga en cuenta Don Mario, que su situación debe resolverse lo antes posible, puesto que ya no es posible paralizar la vía judicial ¿No cree que sería mejor adelantar su pago a los próximos 15 días?

-Señor, yo no tengo un peso, se lo juro señor…

Y dale con los pesos, coño, decía Don Ángel, dale con los pesitos de la vaina de la panchada. Y justo le sonó el movil, ¿Sí? Disculpa que llaman de un asunto importante, ¡Hombre Don Fabio! ¡Cuánto tiempo campeón! ¿Si? Que me llamas por lo del aceite de colza ese chino ¿No? Vale, sí, sí, vietnamita, lo que tú digas. Compra, compra Fabio, está clarísimo.


El señor Mario Quispe Huyhua comenzó a hipar. Hacía un esfuerzo enorme para poder expresarse claramente, para que sus palabras sonaran audibles al otro lado del teléfono, pero solo emitía frases entrecortadas y sollozos. Abel sintió la terrible desesperación de su interlocutor clavándose en su pecho en forma de mil agujas, mil agujas envenenadas de tristeza, que algún dios amazónico le disparaba a soplido de cerbatana.

-Yo no tengo a nadie más acá señor. Ni familia ni amigos. Se lo juro. No tengo a nadie acá señor.

Don Ángel, que había terminado su "operación" telefónica, se rió y dijo venga cuéntame otra no te jode ahora el pancho. Abel estaba petrificado. Marta le arrebató el argumentario, pasó las hojas y le señaló la parte final, la opción correspondiente a clientes morosos que se niegan a pagar. Plantó los folios con violencia en la mesa y señaló con el dedo un recuadro escrito completamente en negrita.

Abel leyó, pero esta vez, leyó sin voz, mentalmente, sin pronunciar palabra. Ponía:

Debe saber Dº/Dª… que, a lo largo del procedimiento judicial, se va a embargar preventivamente todos sus bienes así como cualquier otro derecho que posea de cualquier naturaleza susceptible de embargo, salarios, rentas, paro, pensiones etc. Cualquier bien que posea será embargado y vendido o adjudicado por nuestro banco. Teniendo en cuenta estas graves consecuencias ¿No cree que debería realizar un esfuerzo mayor para pagar su deuda?

Abel se sintió incapaz de pronunciar palabra. Oyó a Mario gemir y respirar ansiosamente, sin que el aire llegara nunca al fondo de los pulmones hiperventilados. Luego oyó un ruido seco; Mario Quispe Huyhua había colgado el teléfono. Don Ángel se llevó la mano a la cabeza mientras se reía, como diciendo pero chico, ¿estas agilipollado? Dona Marta le miró con los tendones del cuello en máxima tiesura. Don Luis suspiraba impasible entrecerrando sus ojos grises y siniestros, quizás los únicos en expresar un rastro de pena. ¿Pena por Mario? ¿Por Abel? ¿Por sí mismo?

Era la hora del descanso. El resto de compañeros saló apresuradamente de la oficina. Luego hablamos Abel. Ve al descanso y al volver te espero en mi oficina.
Abel bajó a la calle. El resto de jóvenes trabajadores comentaban la cagada que había cometido delante de los tres supervisores. ¡No empatices! le decía un chico con cara de muñeco de cera y pelo rubio y liso, peinado a un lado como si le hubiera lamido una vaca. No puedes caer en el síndrome de Estocolmo, repetía gangoso y actoral como una vieja aristocrática que regaña a su retoño por su bien. Son nuestras víctimas ¿no te has dado cuenta aún? Si te da pena, no vales para esto, querido.

Durante el tiempo que duró el descanso, los chicos siguieron hablando del trabajo. Alguno, de vez en cuando dejaba escapar la idea de que quizás los bancos también se pasan un poco ¿no? Si, tienes razón los bancos tienen lo suyo. Se han liado a prestar y prestar como locos, a gente que no tenía ni iba a tener nunca dinero para devolverles. Entonces ¿Para qué les prestaban dinero? Pues porque les convenía, coño, porque no les hacían ningún favor, sino que les estafaban. ¿Y cómo es eso de que les convenía? Porque les tenían cogidos por los huevos, ¿porqué va a ser? Chica no sé, no me encocores, la verdad es que es todo muy complicado. Pues que no hubieran pedido prestado, no te digo ahora. Pues si chica, la verdad es que a mí no se me ocurre. Aunque bueno, que no se enteren los encargados, pero yo también debo prestado al banco. Si, si, como te lo digo, es que hace bien poco todo el mundo pedía prestado para la casa, para el coche etc, etc. Y claro no iba a ser yo menos, no te digo. Pues mira tú, que no me lo hubieran prestado. Pero en fin, así es la vida, ahora nos toca a nosotros obligarles a que les devuelvan el dinero y punto.

Es que hay cada sinvergüenza por el mundo, dijo Don Ángel, que se aproximaba por detrás. Mucho sudaca suelto, que si, que si, que te lo digo yo, que han venido aquí en masa y se han creído que nuestro país es Jauja. Y nada de eso señores. ¡Na-da-de-so! Que se enteren de cómo funciona la cosa aquí en Es-pa-ña. Y que conste que yo no soy un facha eh, no tengo nada en contra de los panchitos. Bueno… ni en contra ni a favor. Y todos se reían, claro que sí Don Ángel, repetían todos al unísono. Cuánta razón tienes. Luego algunos ignorantes dicen que la culpa la tienen los bancos ¿no habéis oído ese disparate? ¡Los bancos no tienen la culpa de nada! Los bancos prestan un servicio a este país y hacer circular la economía, coño. La culpa la tiene el maldito gobierno de socialistas ladrones, que os quede claro. ¿O no? Claro que sí, Don Ángel, tiene razón. Pero en fin, así nos va en este país, gobernados por la ETA y acogiendo a todos los sudacas, esto va a convertirse en México DF, lo mejor es irse una temporadita fuera a esperar a que vuelva Don Pelayo ¿No? Y todos reían entusiastas la gracia de Don Ángel. Claro que sí Don Ángel, cuánta razón tiene Don Ángel.

Aquel día Marta reprendió la apatía y la desgana de Abel, pero no en su oficina, sino públicamente, delante de todos sus compañeros. Le dijo literalmente que para estar así, mejor que se fuera a su casa y que si no espabilaba duraría poco en la empresa.

A las diez de la noche Abel salió del trabajo, tomo el metro hasta el centro y desde allí caminó hacía su casa (vivía en un minúsculo piso en Lavapiés cuyo alquiler se comía casi todo su sueldo). En la calle paralela a la que vivía, Doctor Fourquet, uno de los balcones le llamó la atención; había dos sábanas negras. En una había una gran letra A rodeada por un círculo, símbolo del anarquismo juvenil. En la otra había un rótulo en el que se leía 15M, un desahucio, una ocupación. Se quedó parado mirando hacia arriba. Por su cabeza rondó la idea de subir y comentarles el desahucio que iba a sufrir Don Mario Quispe Huyhua, darles sus datos para que le alojaran allí si lo necesitaba. Pensó que quizás podría resarcirse, tras haber colaborado en una desgracia. De pronto salió al balcón un chico de unos diecisiete años con una cresta morada en la cabeza, un porro en los labios y una litrona de cerveza en las manos. Estaba tambaleante.

-Tú que coño miras? le dijo el punki a Abel.
-¿Vives ahí?
-Si, claro ¿Es que estás ciego?
-Ya... ¿A ti te han desahuciado? le preguntó al punki.
-Qué coño me van a desahuciar payaso, si yo vivía con mis viejos.
-¿Entonces que haces viviendo ahí?
-Yo vivo aquí para apoyar la causa, dijo y pegó una honda calada al porro, ¿Algún problema pijo de mierda?
-Hijo de puta, pensó Abel, tú eres un niñato hijo de puta, se repitió alejándose mientras el punki amenazaba con lanzarle la litrona.

Abel llegó a casa confundido. Aquella noche le costó mucho dormirse. Su último pensamiento antes de caer dormido fue la cara imaginaria de Mario Quispe, su rostro, su ropa, su casa, sus hijos, su país natal, repleto de sierras y volcanes, en donde era conocedor de piedras, plantas y remedios naturales, en donde nunca usó prestamos, ni hipotecas, ni intereses moratorios, en donde conocía perfectamente cómo sobrevivir en un entorno hostil. En donde ninguno de nosotros, ni Doña Marta, ni Don Ángel ni Don su puta madre, pensó, duraríamos ni un maldito segundo vivos.

Cuando al fin se quedó dormido, Abel soñó que estaba cruzando un gran río verdoso y espumante a lo largo de un endeble puente de madera. El entorno era selvático y había grandes cataratas como las del Niágara, o más bien las del Iguazú. Por delante y por detrás de él había otras personas, probablemente turistas. De pronto una pareja de ancianos cayó al agua. El señor fue socorrido rápidamente por una barca que casualmente pasaba por allí, o que estaba allí para prevenir posibles accidentes. La anciana sin embargo había caído al agua en un lugar más apartado y chapoteaba para no hundirse. Pero se hundió. Su cuerpo se sumergió en las aguas con una rapidez inusual, como si alguien, ¿el monstruo del pantano? le arrastrara hacia el fondo. En ese momento, sin pensarlo, Abel se tiró al agua de cabeza para socorrerla. Abrió los ojos debajo del agua pero todo se veía verdoso y arenoso como un día de marejada. Costaba distinguir nada, pero tras unos segundos nadando hacia la profundidad, consiguió percibir el cuerpo de la mujer hundiéndose con rapidez más y más hondo. Buceó hacía abajo, acompañándose de amplias brazadas. Empleó toda su energía pero el cuerpo de la anciana se hundía con tal rapidez que nunca lograba alcanzarlo. Se sumergió más y más. Había buceado unos 40 metros de profundidad cuando percibió que no le quedaba más aire en los pulmones. Decidió dar por imposible el rescate y nadar de nuevo hacia arriba para salir, pero sus pulmones estaban al límite y la distancia hasta la superficie era demasiado grande. No podía llegar, se estaba ahogando, no tenía más fuerzas para nadar, necesitaba aire. En el momento en que comenzó a tragar agua se despertó con un fuerte espasmo, sudoroso y con fuertes palpitaciones. Miró el reloj: eran las 4:23, faltaban 2 horas para despertarse. No volvió a pegar ojo.

20 Dec 2011

Año 2011. Saliendo de las sombras

Oh, the wind, the wind is blowing,
through the graves the wind is blowing,
freedom soon will come;
then we'll come from the shadows.
(The partisan, Leonard Cohen)







14 de julio de 1789; toma de La Bastilla. 2 de mayo de 1808; levantamiento contra la invasión napoleónica. 18 de marzo de 1871; Comuna de París. 25 de octubre de 1917; asalto del Palacio de Invierno. 14 de abril de 1931; proclamación de la Segunda República. 1 de enero de 1959; triunfo revolucionario en La Habana.

Son algunas fechas clave en la historia contemporánea, “La era de las Revoluciones” como la bautizó el gran historiador Eric Hobsbawm. No es ni mucho menos una cronología completa; faltan otras fechas importantes y quizás sobra alguna de consecuencias cuestionables y efímeras. Los días que aquí expongo tienen algo en común; en ellos se produjeron estallidos sociales de carácter popular en los que las masas de indignados salieron a las calles para cambiar la historia. Luchaban por su libertad, por una vida digna y por un sistema político más justo. Por supuesto no lograron ningún objetivo tangible de la noche a la mañana, ni siquiera a lo largo de ese mismo año o de los años sucesivos. Pero pusieron en marcha a la historia, y la historia avanzó para nunca más volver atrás, a pesar de los posteriores fracasos, traiciones y desengaños.

Quedan pocos días para que acabe el año 2011, un año colmado de revueltas, protestas y estallidos sociales y que sin embargo, acaba sin consecuencias fácticas a la vista. La historia, como siempre, se encarga de recordarnos los símbolos y los antecedentes. En nuestra memoria quedará el vendedor ambulante tunecino Mohamed Bouazizi, que el 17 de diciembre de 2010 se inmoló en protesta del Gobierno y dio lugar a un movimiento revolucionario sin precedentes que se extendió como la pólvora a lo largo de 2011 de Túnez a Egipto, a Libia y a toda la región norteafricana y de Oriente Próximo. Ya son cuatro los dictadores derrocados (Ben Ali, Mubarak, Gadafi y Saleh) y otros tantos muy pendientes de los movimientos opositores. Algunos de ellos en jaque como el sirio Bachar Al Asad. Pero la historia ingrata no ha premiado a los revolucionarios, que padecen el vacío institucional en Libia, la incertidumbre de una democracia recién nacida en Túnez y siguen siendo reprimidos de forma inhumana en Egipto y en Siria. Y a pesar de todo, por primera vez en su historia, el mundo árabe tiene la esperanza de salir por fin de las sombras.

En Europa la historia es bien distinta. Han caído los gobiernos de Grecia y de Italia y el de España ha sido vapuleado en las elecciones. La llamada crisis de la deuda se lleva por delante a todos los responsables de gestionarla. Incluso Merkel y Sarkozi llevan las de perder en las próximas elecciones. Los mercados amenazan con quitar de en medio a cualquier gobierno que no sea útil para sus intereses. Y mientras nuestra economía juega a la ruleta rusa, los gobiernos europeos claman contra las tiranías y apoyan a los aguerridos manifestantes árabes (siempre que tengan intereses geoestratégicos en la zona, como no). Apoyan las revueltas lejanas pero ignoran las protestas democráticas y pacifistas que se producen en sus propios países.

El 15 de mayo comenzó en Madrid un movimiento de protesta global que ha marcado un antes y un después en las conciencias de las nuevas generaciones. Estudiantes, trabajadores precarios y desempleados de todas las ideologías se unieron por vez primera bajo la consigna común de una democracia “real” y participativa. Se pedían tres cosas básicamente. Uno, que el gobierno defienda los intereses de los trabajadores frente a los mercados. Dos, que se consulte al ciudadano ante las decisiones políticas transcendentes. Y tres, que haya una representatividad electoral ecuánime para todos los partidos y no solo para los dos más poderosos. La sencillez de esas propuestas irrebatibles ha extendido el movimiento 15M desde Madrid al resto de las ciudades europeas y americanas. El 15 de octubre fue convocada la manifestación más internacional de la historia. 951 ciudades de 82 países convocaron manifestaciones de protesta convirtiendo el movimiento contestatario en una fuerza global.¿Los resultados? Ninguno a la vista. El tiempo dirá.

2011 es un año revolucionario aunque ninguna revolución haya conseguido sus logros. Se acabó la era de Bin Laden y los yihadistas, de la ETA y las narcoguerrillas latinoamericanas. Una nueva fuerza popular, democrática y revolucionaria ha surgido y no se apagará fácilmente. Los pesimistas y los sectareos hablan del 15M en pasado, como si hubiera muerto por culpa de no adoptar un signo ideológico. Los ignorantes, los que nunca supieron ni quisieron saber de lo que se trataba, lo tachan de extrema izquierda y lo asocian al minoritario movimiento okupa para desprestigiarlo y darlo por acabado. Para mí es una fecha, simplemente una fecha que marcó un antes y un después en la conciencia de la gente. Fue la fecha en la que las protestas árabes por fin trascendieron, transitaron y se adaptaron al mundo occidental. La parada obligatoria era España, un país a caballo cultural y geográficamente entre ambos mundos. Madrid o Tunez, Sol o Tahrir, 17 de diciembre o 15 de mayo, qué más da. Muchos insisten en las diferencias que nos separan, yo creo que son más los puntos en común. La clave está en sentirlo como una lucha común, pese a la diferencia de los métodos y de los escenarios. Se lucha por la justicia, por la dignidad y por la democracia.

No hay resultados, pero nada será igual a partir de ahora. Se acabó la tolerancia hacia la desigualdad, la indiferencia hacia la corrupción y la pasividad ante los abusos de políticos y los mercados. “Dormíamos; despertamos” fue el lema más significativo de la Puerta del Sol. La prensa no puede ocultar la importancia de las protestas, hasta la revista Time ha elegido al “manifestante” como personaje del año reconociendo esa nueva energía desconocida que ha resurgido en la historia. Los políticos europeos saben que el horno no está para bollos, las tiranías árabes tiemblan e incluso en Rusia (el último país en despertar, por ahora) los manifestantes pueden poner en jaque la corrupción electoral del gobierno. Si persistimos en nuestro empeño, si como dice la canción de Cohen "el viento sigue soplando"; la libertad llegará. Entonces sí, saldremos de las sombras.

16 Nov 2011

CRÓNICA DE UNA DERROTA ANUNCIADA



Las elecciones generales en España no son un misterio para nadie. Los sondeos son tan precisos que restan cualquier emoción a la campaña.
El 20 de noviembre de 2011 el Partido Popular arrasará electoralmente y conseguirá la mayoría absoluta con unos 10 millones de votos. Esta cifra representa a una minoría; aproximadamente el 25% de los españoles con derecho a voto que siempre votan y votarán a la derecha del PP, sin importarles los recortes, las privatizaciones o los escándalos de corrupción. Ese 25% de votos, gracias a un sistema electoral que favorece el bipartidismo y a la ausencia de competidores políticos se convierte en más del 50% del total de los partidos votados. Gracias a ellos el PP se comerá más de la mitad del pastel.
La gran mayoría (un 75,5% de los españoles) seguirá siendo no votante del PP. Alrededor de 11 millones de personas se abstendrán. El PSOE obtendrá los peores resultados de su historia. Será castigado por los votantes progresistas que se sienten traicionados ante los recortes sociales y el giro neoliberal. Los movimientos sociales de la izquierda (Anonymous, el 15M, Democracia Real Ya) proponen castigar el sistema bipartidista votando a partidos minoritarios o votando nulo, lo cual según ellos figurará como una denuncia al injusto sistema electoral.
Izquierda Unida a pesar de todo, se perfila como el principal beneficiario de la derrota del PSOE. El resultado que obtenga es el único dato impredecible que oculta el resultado electoral, aunque se sabe que en ningún caso llegará a igualar al PSOE, ni a convertirse en una fuerza política capaz de hacer frente al PP. La izquierda va a ser nuevamente derrotada porque no solo no se presenta unida, sino que hoy aparece más disgregada que nunca. En el espectro político de la izquierda han surgido otros grupos como Equo o Izquierda Anticapitalista sin ninguna intención de hacer bloque contra la derecha. En el lado contrario el partido UPyD se reivindica como la opción más centralista y combativa contra los independentismos. Todos tienen una postura autonómica, internacional e ideológica, pero ninguno tiene una receta para la hecatombe económica.

MI VOTO INÚTIL:

Nunca me había costado tanto decidir mi voto. Tras informarme y valorar el programa de los grupos minoritarios de izquierdas y corroborar la inutilidad de votar nulo, no me queda más opción que seguir votando al partido al que voto siempre cada vez con menos convicción; a Izquierda Unida. He tratado de encontrar aire fresco en otros partidos de izquierda, he buscado gente nueva, joven y con nuevas ideas y propuestas. Pero solo encuentro sectarismo (“solo nosotros somos de izquierdas”), odio a lo español y a lo madrileño (“tenemos la desgracia de vivir en esta ciudad infame”) y discursos decimonónicos (“luchamos por el proletariado contra la burguesía capitalista oligarca”).
Creo que Izquierda Unida sigue siendo el único partido de izquierdas coherente, cuando la coherencia significa apoyar al pueblo de Cuba o de Venezuela sin tener por ello que tragar con Gadafi, criticar el nacionalismo sin tener que adular a los independentismos y en definitiva, reivindicar un proyecto de izquierdas sin resultar pedante ni desfasado.

Por eso les voto, porque conservan esos principios de coherencia. No por lo bien que lo hacen, sino por lo mal que sigue haciéndolo el resto.



RESULTADOS DE LAS ELECCIONES GENERALES DE 2011.


24.448499 personas votaron.

10.830.693 votaron al PP (un 28% de la población con derecho a voto)

11.154.343 suman los votos en blanco, votos nulos y la abstención.

Sin el sistema de circunscripciones electorales el voto quedaría reflejado como en la gráfica que se muestra arriba, es decir el PP no tendría mayoría absoluta con 186 escaños. Solo tendría 160.

Izquierda Unida con 1.680.810 votos consigue 11 escaños.

Los catalanistas de CIU con 1.014.263 (más de medio millón menos que IU), consiguen 16 escaños.

La izquierda abertzale de AMAIUR con 333.628 (menos de la cuarta parte que IU) consigue 7 escaños.

9 Aug 2011

CRISIS ECONÓMICA Y ECOLÓGICA ¿PODREMOS AFRONTARLO?







Arriba podemos ver la gráfica de Mathis Wackernagel, investigador del Global Footprint Network (California). Fijémonos un segundo en el eje vertical. Se trata del Índice de Desarrollo Humano (IDH) con el que las Naciones Unidas miden las condiciones de vida de los países, teniendo en cuenta la esperanza de vida, el nivel educativo y el PIB per cápita. Se considera que el desarrollo de un país es aceptable si supera un 0´8. Una cifra inferior significaría que dicho país tiene un nivel demasiado elevado de miseria, analfabetismo y mortalidad y que su nivel de vida es inaceptable. El eje horizontal numera la cantidad de planetas Tierra que serían necesarios si todo el mundo viviera al nivel de desarrollo de un país en concreto.

Por ejemplo, si toda la tierra viviera al nivel de vida de un país africano (0,3 de IDH) nos sobraría la mitad de los recursos del planeta, pero obviamente todos pasaríamos hambre. Sin embargo, si el mundo entero se mantuviera al nivel de Inglaterra o de Estados Unidos (0,9), necesitaríamos de 4 a 5 planetas tierra para generar tal bienestar y sustentar a todos y cada uno de los países. En 2008 el profesor Carlos Fernández Liria analizó la gráfica denunciando el excesivo coste ecológico que conlleva el estilo de vida en el primer mundo y apuntando que solo hay un país en la tierra cuyo nivel de vida supera el Índice de Desarrollo Humano (0,8) sin que se necesite consumir un planeta entero; Cuba.[1]

Eso significaría que la isla demonizada por los medios, la llamada dictadura de los Castro es el único modelo económico a imitar si queremos que este planeta se conserve a medio plazo. ¿Significa también que los cubanos que huyen del modelo de consumo responsable buscando un “mundo mejor” deberían replantearse su ética y su moral? ¿Significa que nosotros los primermundistas deberíamos autoflagelarnos por nuestra actitud consumista irresponsable, criminal y suicida?

Muchos son los que optan por la solución individual y se convierten al consumo alternativo con la creencia de que si todo el mundo hiciera lo mismo, las transnacionales se verían obligadas a cambiar. Creemos que por no participar en los hábitos de consumo habituales damos ejemplo al resto y contribuimos a mejorar el mundo en el que vivimos.[2] Susan George, la reconocida politóloga y presidenta de ATTAC , afirma que tales actitudes no solo no son ciertas sino que son incluso perjudiciales para la lucha por el cambio, puesto que convencen a muchos de que actuar de forma individualista es mejor que participar en otros frentes más coherentes y necesarios[3].

Queramos o no queramos, vivimos en una sociedad capitalista y suponer que podemos huir de ella o modificarla practicando individualmente el consumo alternativo es una postura demasiado optimista. Como afirma la presidenta de ATTAC, si hoy se redujera la demanda de carne también se criaría menos ganado y por consiguiente se cultivarían menos cereales, lo cual tendría consecuencias muy negativas para los países pobres. Por supuesto, los posibles ahorros que ello conllevara no se repartirían entre los hambrientos. Además, es tan imposible convencer a los millones de consumidores de hamburguesas de que no las consuman, como convencer a un cubano de que debe quedarse en su isla, comiendo arroz con frijoles y practicando el consumo responsable. Hay que tener muy poca vergüenza para condenar el ansia de vivir “bien” de los pobres y de imitar el modo impune con el que destruimos el planeta.

Que el consumo ecológico no sea efectivo como lucha no significa que haya que aceptar que seamos unos consumidores irresponsables, comedores compulsivos de carne y que malgastemos agua y energía a diestro y siniestro. El consumo ético y el hábito ecológico son muy importantes, aunque no sean la mejor estrategia de lucha para cambiar el sistema. Además, debemos ser conscientes de que un reparto equitativo del mundo conllevaría la imposibilidad de vivir al ritmo que vivimos; cambiando de teléfono móvil cada pocos meses, comprando coches nuevos desde los 18 años, derrochando comida a diario y contaminando el planeta tal y como lo hacemos ahora.

Se calcula que el planeta difícilmente podría sustentar el nivel de consumo del primer mundo para más de 600 millones de personas, pero India y China se desarrollan a una velocidad vertiginosa y entre ambos suman casi 3.000 millones de habitantes. Si ambos países se unen a la órbita de consumo del primer mundo (como parece que están haciendo) es muy probable que la situación llegue al colapso y que no tengamos más remedio que renunciar -no ya voluntariamente sino por obligación- a muchas de las comodidades y lujos a los que nos hemos acostumbrado. Los científicos y los biólogos también lo están advirtiendo; si el mundo sigue el camino de los combustibles fósiles y la pérdida de la biodiversidad, la destrucción del planeta a medio plazo está garantizada [4]. Deberíamos al menos plantearnos algunas preguntas, puesto que la posibilidad de vernos en esa situación es alta: ¿Podríamos conseguir racionar nuestras neveras y reciclar todo lo que consumamos? ¿Podríamos resistir esperando colas de autobús y metro en vez de conducir nuestro coche? ¿Podríamos renunciar a los cachivaches tecnológicos que hoy dominan nuestro día a día y nuestros sueños futuristas? Deberíamos al menos, plantear la posibilidad. ¿Estamos pepradados para esto?

Como señala Justin Podur, el consumo diario de los habitantes de los países ricos es un resultado del sistema desigual, no la causa de la desigualdad. Dicho de otra forma; los pobres no mueren de hambre exactamente porque los ricos consuman, sino porque “los habitantes de ambas regiones están siendo utilizados por un sistema al que no le importan nada sus habitantes”. Si la historia condena a los habitantes de los países ricos, no será por nuestras elecciones de consumo, “sino por no luchar contra las estructuras de dominación y las relaciones de poder que establecen dichas elecciones”[5]. La solución no es criticar a la gente que bebe cocacola y habla con aparatos de última tecnología, sino denunciar a las empresas que organizan su mercadotecnia y su publicidad de modo masivo para propiciar un consumo irresponsable y destructivo con el medio ambiente.[6] Periodistas, investigadores y movimientos de protesta deberían reivindicar un cambio en nuestros métodos de producción y una economía respetuosa con el entorno natural.

Todos estos esfuerzos requieren una acción conjunta y según los expertos, la mejor opción que tenemos es apoyar a dichos movimientos de protesta, que son la vía más eficaz para denunciar los abusos del sistema y hacer presión. Es muy sano y razonable optar por el consumo alternativo, pero al decir de la politóloga de ATTAC, nadie debería sentirse virtuoso por ello, ni esperar que el resto les aplaudamos; “tenemos cosas más importantes que hacer, como luchar de verdad, contra este sistema injusto”.[7] La conciencia ecológica es solo un primer paso para salvar el planeta. Para poder llevar a cabo un objetivo tan importante deberíamos convencer al máximo número de personas y llevar a cabo una acción conjunta de denuncia. Es importante estar bien informados y usar esos conocimientos para denunciar al sistema, localizando a los culpables de esta situación. En el pasado siglo XX, el enemigo era más localizable; se luchaba contra el fascismo o contra la agresión estadounidense en Vietnam. Hoy el enemigo es más difuso y por ello deberíamos más atentos que nunca. El “No al imperialismo” ha dado paso al “suspensión de la deuda” o “abolición del ajuste estructural”, ante los cuales, muchos aún hoy se quedan perplejos. Si todos conociéramos los abusos y las barbaridades cometidas por los mercados (guerras, saqueos, financiación de regímenes criminales etc.) tendríamos motivos de sobra para estar indignados. Todos deberíamos identificar a los responsables del desastre y tener en el punto de mira a organizaciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI); el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (AGCS), el G-8 y las transnacionales. Hay que ser conscientes de que en el sistema regido por estas organizaciones, el beneficio es lo único que cuenta. El planeta, la naturaleza y la gente les es indiferente.[8] Capitalismo y ecología son incompatibles y del resultado de esa batalla depende el futuro de la humanidad.

Es prioritario exigir el derecho un reparto más equitativo. Recordemos algunos datos; más de la mitad sur de la Tierra se reparte menos del 1% de la riqueza global, los tres individuos más ricos del planeta poseen una fortuna superior a la de los 48 países más pobres, 3.000 millones de personas (la mitad de la humanidad) consumen agua de mala calidad que genera la muerte a 30.000 personas al día.[9] Las catástrofes asolan el tercer mundo ante la indiferencia de nuestros políticos neoliberales, solo entregados a salvar a los bancos de la crisis. [10]

Tal vez esta crisis no suponga el fin del capitalismo, pero investigadores de la talla de Noam Chomsky, Ignacio Ramonet, Paul Krugman y Joseph Stiglitz (Premio Nobel de economía) anuncian el fin de la era de la economía desregulada, del ultraliberalismo y la globalización financiera. Stiglitz, al que no se puede acusar de izquierdista antisistema (fue asesor económico de Clinton), nos advierte que las políticas de los partidos conservadores de Europa “son una receta para el desastre”[11] y que de seguir este camino España y otros países del sur de Europa podrían sufrir una crisis más grave que la de Argentina en 2001.[12] Si finalmente el colapso ocurre, las consecuencias son impredecibles y a nivel mundial el desastre sería irrecuperable.

¿Estamos preparados para afrontarlo?






[1] http://blogs.publico.es/dominiopublico/267/%C2%BFquien-cabe-en-el-mundo/

[2] Muchos deciden hacerse vegetarianos no por mejorar su salud o ser coherentes con sus creencias, sino para luchar contra el hambre.

[3] Susan George, “Otromundo es possible si”, 2003.

[4] Franz J. Broswimmer, “Ecocidio”, 2005

[5] Justin Podur, “Consumption, complicity and SUV

[6] Los boicots contra las naranjas Outspan sudafricanas o contra Shell por su acción destructora contra el pueblo ogoni de Nigeria y en el Mar del Norte, perjudicaron a la empresa y contribuyeron a poner din al apartheid. (George, p.211).

[7] Susan George, “Otro mundo es possible si”, 2003.

[8] Noam Chomsky, “El beneficio es lo que cuenta”, 2002.

[9] Ignacio Ramonet, “La catástrofe perfecta”. 2009.

[10] En España cuando ocurre el milagro de que el gobierno apoya económicamente a un país pobre (como en el caso de la terrible sequía en Somalia, en el que el Gobierno ha enviado 25 millones de euros) las quejas de los conservadores no se hacen esperar. Las nuevas generaciones del PP alegan literalmente; “En España no cabe un tonto más! Regalamos 25 millones para Africa!”.

[11] http://www.publico.es/dinero/388925/las-politicas-de-los-partidos-conservadores-son-una-receta-para-el-desastre

[12] http://www.cotizalia.com/noticias/stiglitz-espana-podria-afrontar-crisis-argentina-20101003-58958.html

17 Jul 2011

FACHAS DE IZQUIERDAS

Como hemos comprobado con sorpresa, en España -el país de la envidia, del “viva la fiesta” y del “jiji y el jaja”- también hay mucha gente indignada y comprometida con el mundo. Parece incluso que los comprometidos son mayoría, aunque las minorías fachas y ruidosas se hagan oír con más fuerza.

Hablemos de mayorías electorales. Tras la victoria aplastante del PP, la prensa de derechas se mofó de quienes anunciaban una toma de conciencia irreversible en la población española. Afirmaban que los indignados no llegaban ni a llenar una “plaza de toros”, como las que se llenan a rebosar en los mítines del PP. Se nos recuerda constantemente que la derecha obtuvo su máxima victoria histórica el 22 de mayo de 2011 con 8,5 millones de votos. Lo que no dicen es que esta cifra de la que tanto se congratulan solo representa al 24,5% de los españoles con derecho a voto. Es decir, un 75,5% de los españoles es no votante del PP. Teniendo en cuenta además que 11.710.762 de personas se abstuvieron: ¿De que mayoría están hablando? ¿O acaso las “mayorías absolutas” de nuestro sistema democrático no se corresponden con el sentimiento mayoritario de la sociedad? ¿Será que los deseos democratizadores del pueblo español no aparecen representados en los resultados electorales?

Hablemos de mayorías sociales. Un sondeo de Metroscopia demuestra que el 90% de la población española está de acuerdo con las principales propuestas de cambio en la democracia iniciadas por el movimiento 15M (1). Si esto es cierto, parece ser que hay más o menos un 10% de este país al que sería imposible convencer, porque están de acuerdo con el sistema o porque se oponen a los cambios propuestos para mejorar el sistema. Y aquí llegamos al punto escabroso: ¿Podría una minoría destruir un movimiento mayoritario? ¿Quién nutre este 10% de convencidos “anti-todo”? ¿Estamos seguros de que esa minoría ruidosa es solo la derecha radical?

Está claro. En ese porcentaje de población que se opone a todo lo planteado en el 15M no solo encontramos a los nazis y franquistas sin remedio; también hallamos un sector considerable de los miembros de partidos de extrema izquierda, a todo tipo de radicales antisistema, antiespañoles, alternativos y a frikis desentendidos incapaces de participar en un movimiento que represente a la mayoría de la sociedad española. Son minoría, es cierto, pero son muy ruidosos y su propaganda crea confusión en la gente poco informada y pone en peligro la unidad y la credibilidad de un movimiento que sin embargo, se autoproclama “para todos”. Su discurso destructivo afirma que vivimos en un país de fachas indeseables sin remedio. Pero ahora que se está demostrando lo contrario (que los fachas radicales son minoría), estos "anti-todo" son incapaces de replantear su discurso y reconocer que no supieron convencer como otros si lo han hecho.

La táctica de la extrema derecha coincide en este caso con la de la extrema “izquierda”; buscar las manchas al sol, para ningunear y minusvalorar al 15M, como si no tuviera importancia alguna. Pero no nos engañemos; la izquierda española, enfadada consigo misma, dispersa y dividida en una ingente cantidad de partidos y grupos políticos o sociales enfrentados entre si, nunca ha sido capaz de convencer a la mayoría de la sociedad. La gente siente un rechazo considerable al asistir a ciertos foros y debates donde parece que a uno le están dando una riña, o un cursillo acelerado de marxismo elemental, con un tonillo de prepotencia y superioridad que parece sacado de seres iluminados, hartos de predicar la verdad de las verdades al resto de los mortales materialistas y atontados. La mayoría de la gente progresista tiene claro que este país necesita una nueva corriente ideológica con nuevas propuestas y nuevos métodos, alejados de las soflamas marxistas del siglo XIX. Y ahora que por fin asistimos al nacimiento de un movimiento de protesta cuyas principales reivindicaciones logran convencer a casi todo el país, vemos que mucha gente es incapaz de dejar de fruncir el ceño. A la izquierda se le ha quedado el entrecejo arrugado y muchos siguen afirmando que no se cambiará nada sin la abolición absoluta del sistema capitalista.

Parece que a algunos les ha dolido en el alma no ser los “actores” principales de esta historia y no soportan quedar en segundo plano. Ya se sabe que la envidia es el deporte nacional de España y mucho me temo que uno de los mayores peligros que amenazan al 15M después de este paréntesis veraniego es que esta minoría despreciativa de gente prepotente y enfadada, vengan de donde vengan, acabe por aniquilar y empañar el espíritu de compromiso y esperanza que estamos viviendo.

Otro de los grandes pecados de este país es la prepotencia. En los días de la acampada, ya hubo que parar los pies a algunos personajes que empezaban a elevarse a los altares y se creían en posesión de alguna autoridad moral por haberse quedado a dormir más días, por haber construido “su” acampada o por haber participado en más asambleas. Que no se engañen a sí mismos, no se trata de escucharse entre ellos, compartir un porro y meditar yoga al unísono. No, la génesis del movimiento es escuchar a la gente de la calle y debatir las propuestas que tenemos para mejorar este sistema, evitando los abusos de los políticos y los mercados. Todo se iría al infierno si esa minoría de extremistas logra confundir al resto del mundo. Si el sentido común sigue reinando, los predicadores “anti-todo” y los antisistema del marxismo decimonónico nunca reconocerán los logros, siempre recriminarán y despotricarán contra todo. Es cierto, aún no se conoce una alternativa a este sistema inmundo, pero quizás paso a paso podemos llegar a reformarlo y a encaminarlo hacia algo nuevo, más respetuoso con el planeta y con el ser humano.

El tercer gran pecado de España es la intolerancia. No se puede convencer a estos intolerantes "anti-todo"; se creen en posesión de la verdad absoluta y todo aquel que no la comparta será masacrado sin piedad, sobre todo en los foros y comentarios de Internet y periódicos digitales, donde sacan a relucir su mejor perfil (no hay nada que más me ponga que el típico comentario a base de insultos con regusto a calimocho y faltas de ortografía, donde se tacha de burgués e ignorante incluso a los intelectuales e investigadores más reconocidos).

Hay que tener mucho ojo, muchos de estos "anti-todo" se autoproclaman parte del movimiento 15M y se permiten insultar y excluir a quien no cumpla sus requisitos revolucionarios. ¿Pero como? ¿El 15M excluyendo? Si así fuera parecería que las huestes franquistas de Losantos, Cesar Vidal y compañía se han infiltrado en lo más profundo del movimiento para autodestruirlo y alejarlo de la gente para siempre. Pero no es así, no se trata de fachas disfrazados sino “fachas de izquierdas" y mucho me temo que son uno de los mayores peligros para el futuro del movimiento y de la oleada de compromiso que estamos viviendo.







(1)http://www.elpais.com/articulo/espana/Apoyo/indignacion/15-M/elpepiesp/20110605elpepinac_12/Tes

13 Jun 2011

¡INDIGNEMOS!

El capitalismo es el orden social que resulta de la libertad económica en el usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción.[1]

Este concepto, que suena tan liberal, conveniente y lucrativo, en la práctica encarna un orden que podría definirse coloquialmente como la “anarquía de los ricos”; llámense especuladores, empresarios o banqueros. Anarquía en el sentido estricto de la palabra, ya que pueden llevar a cabo todo lo que se les antoje sin que ninguna ley se lo impida; saqueo de países, guerras “preventivas”, golpes de estado, crisis, cambios de gobierno, manipulación informativa y destrucción paulatina del medio ambiente y por ende, del mundo que habitamos.

La absoluta libertad de los amos del mundo se antepone a la labor social de la política y deriva en la acumulación de todo el poder mundial en manos de personas casi anónimas, sin ninguna responsabilidad con el mundo y cuyo primordial interés es enriquecerse a costa de todo y de todos. El efecto es sorprendente; cuanto más multimillonarios son, más avariciosos y ávidos de dinero se vuelven, caiga quien caiga. La derecha neoliberal aún afirma convencida la teoría de que el enriquecimiento individual de estos respetables señores tiene como consecuencia el aumento de la calidad de vida del resto de la población. Y nosotros, habitantes del “primer mundo” (el único que se ha beneficiado de la susodicha calidad de vida), hemos vivido cómodamente y felices en el estilo de vida que estos mandamases han planeado minuciosamente para nosotros; hemos jugado a su juego de trabajo y consumismo y nos han premiado haciéndonos propietarios de casas, coches y nuevas tecnologías. Nos hemos tapado los oídos ante la evidencia de que el costo de nuestro enriquecimiento es el despojo de los países del tercer mundo y hemos hecho la vista gorda ante tantas guerras, hambrunas y ante la destrucción del medio ambiente. Todo es tan ambiguo y tan confuso que las responsabilidades de todo esto se diluyen en el vacío. Vivimos muy bien en nuestra burbuja de cachivaches tecnológicos erráticos, en nuestra educación encaminada al analfabetismo y al empobrecimiento mental irreversible. Nos sentimos bien en el glamour, en lo sofisticado y decente de nuestras vidas.

Cuando todo parecía perdido, algo inexplicable remueve nuestras conciencias y nos lleva a salir a la calle a expresar nuestra indignación. En realidad el momento no es casual, vivimos en un contexto inmejorable para compartir información y tomar partido de una vez en la historia. Gracias a Internet y a las redes sociales, tenemos en nuestro poder todo tipo de información y podemos compartirla en cuestión de segundos. Pero debemos ser cuidadosos; no toda la información que corre por Internet es válida. Debemos hacer una criba severa y apartar la crítica pueril y subjetiva de la crítica documentada. La selección es fácil si se tiene buen ojo; muchos de los grandes intelectuales de nuestro tiempo han decidido tomar conciencia y han llevado a cabo obras literarias y documentales en las que se desenmascaran los grandes engaños e injusticias de nuestro tiempo. Aunque todos intuíamos los abusos de los gobiernos y de los mercados, no es lo mismo intuirlo que saberlo como irrefutable y poder comprobarlo. Al efecto Wikileaks, que ha evidenciado los métodos antidemocráticos, los abusos y el miedo paranoico del gran imperio yanqui, se le han unido las revueltas del mundo árabe, que dan lugar a una nueva era de democratización en la zona más caliente y vapuleada del mundo. El “choque de civilizaciones”[2] (fundamentalismo contra democracia) ha resultado ser una falacia, solo conveniente a los magnates y a los gobiernos ávidos de petróleo y de poder. El pueblo árabe ha dado el espaldarazo definitivo a la era Bin Laden y nos ha hecho entrar en una nueva etapa histórica. Reivindicando un cambio democrático de forma pacífica, los árabes se han convertido en el ejemplo a seguir por los indignados del mundo occidental, que curiosamente han comenzado la protesta en una ciudad de fundación islámica; "Mayrid".

Hoy, domingo 12 de junio, el movimiento 15M retira la acampada de la Puerta del Sol de Madrid. La plaza quedará como símbolo del movimiento, pero tras un mes de duración y de desgaste, se estaba poniendo en riesgo la imagen y la congruencia de los indignados. Que nadie se alarme, el movimiento sigue, va ser reforzado y sin duda lo mejor está por llegar. Pero seamos realistas, para que el cambio sea posible, necesitamos que el mensaje de indignación sea lo más coherente, riguroso y divulgativo posible. Tenemos una tarea pendiente que es la de indignar y comprometer a la gente que aún se niegan a oír y a ver, y para llevar a cabo esa tarea debemos dejar de lado nuestro discurso radical y exigirnos una imparcialidad absoluta. Estoy convencido de que no necesitamos grandes discursos; conociendo la realidad objetiva de las cosas tenemos razones de sobra para denunciar a los amos del mundo y exigir un cambio a nivel global. No es disparatado afirmar que vivimos, no ya en la anarquía de los ricos sino en la dictadura de los mercados. Somos súbditos de los mercados que son el verdadero gobierno mundial en la sombra y que manejan al mismísimo presidente de los Estados Unidos. Autores e intelectuales prestigiosos y reconocidos como Hessel, Chomsky, Hobsbawm, Todd y Galeano, periodistas como Iñaki Gabilondo, Ignacio Ramonet y Pascual Serrano y documentalistas como Charles Ferguson,[3] nos brindan un recital de evidencias argumentadas y nos ponen en bandeja las herramientas para denunciar las injusticias del mundo. Divulguémosles, tomemos conciencia, no hagamos proselitismo político, ni interpretemos las cosas con prismas ideológicos; informemos e indignemos coherentemente a más y más gente hasta que seamos tantos que no puedan con nosotros.

La tarea es difícil; estamos exigiendo a los políticos que nos defiendan de los abusos de los mercados, cuando resulta que los mismos políticos están endeudados por los mercados y amordazados ante su poder (caso de la izquierda) o bien son aliados expresos de los mismos banqueros y empresarios (caso de la derecha del PP y el PSOE). Estamos exigiendo nuestro pan con una navaja torpe y desgastada, pero el encargado de repartir el pan está a su vez siendo apuntado con una pistola en la nuca. Obviamente, prefiere el rasguño de nuestra navajita al pistoletazo que le quitaría la vida; prefieren ser avergonzados y desenmascarados por el pueblo a ser aniquilados políticamente por los mercados. Quizás la única solución posible sea una reivindicación a nivel mundial que paralice el sistema.

Este mayo de 2011 ha cambiado nuestras vidas para siempre y nos ha hecho pasar de la palabra a la acción. No solo se trata de impedir que los mercados se enriquezcan a nuestra costa, en mi opinión es preciso denunciar con la misma intensidad la impunidad que tienen en el tercer mundo. Salen a la luz evidencias de que algunos bancos españoles como La Caixa especulan con la subida del precio de los alimentos, sustento básico de los países del tercer mundo.[4] Te animan a invertir en un depósito en el cual ganas dinero si los alimentos suben, es decir, ganas dinero con el hambre de la gente de África, Asia y América del Sur. ¿Vamos a permitirlo? Desde ya propongo tomar medidas para impedir que lleven a cabo tal barbaridad. Sacar todo el dinero del banco si es necesario.

Dice Galeano que el 15 de mayo ha dividido al mundo en indignados e indignos. Es hora de actuar de una vez contra estos últimos.

Comprometámonos, informémonos, divulguemos, indignemos.











[1][1] Esta definición concuerda con las teorías de Smith (1776), Ricardo (1817), Proudhon (1840), Marx (1848), Weber (1904) y con la actual enciclopedia británica.

[2] Teoría auspiciada por el ideólogo neoliberal norteamericano Samuel Huntington en su obra "The clash of civilizations".

[3] Podeis ver online el documental de Ferguson en http://www.cuevana.tv/peliculas/3310/inside-job/

[4] Blog: 3500 millones de ideas contra la pobreza. “¿Juega tu banco con el hambre del mundo?” http://blogs.elpais.com/3500-millones/2011/04/juega-tu-banco-con-el-hambre-del-mundo.html